Gracias a la Terapia Gestalt conseguirás:

  • Darte cuenta de dónde estás en tu vida.
  • Decidir hacia dónde quieres ir.
  • Responsabilizarte de tus acciones creando la vida que deseas para ti.

El creador de la Terapia Gestalt ha sido Fritz Perls en los años 50. La Terapia Gestalt pertenece a la Psicología Humanista y comparte con dicho movimiento la visión esperanzada del ser humano que tiende a su autorrealización, no como individuo patologizado, sino como una persona dotada de recursos saludables para su óptimo desarrollo. Para la Terapia Gestalt el ser humano tiende a la auto-regulación del organismo de una forma adecuada en un medio constantemente cambiante.

La Terapia Gestalt legitima la expresión genuina de los sentimientos, las emociones y las sensaciones corporales, con independencia de si es “correcto” o “incorrecto”, “sano” o “patológico”, “bueno” o “malo”.

A diferencia de otros enfoques, la Terapia Gestalt, se centra más en los procesos que en los contenidos. La persona aprende a hacerse más consciente de lo que percibe, siente, piensa y hace. De este modo, va desarrollando su habilidad para aceptarse, amarse, cuidarse y experimentar el “aquí y ahora”, sea como sea, sin tanta interferencia de las respuestas fijadas del pasado o los deberías adquiridos del entorno.

Y este aprendizaje personal, que comienza en el espacio privado de la consulta, se va disipando en los demás entornos interpersonales como el trabajo, la familia, los amigos, hobbies, etc., como un virus que se propaga por todo el organismo. El amor, la aceptación y la felicidad son contagiosos y los terapeutas gestálticos deseamos enseñarlos.

La Terapia Gestalt como forma de vida:

Cuando profundizamos en la Terapia Gestalt empezamos a darnos cuenta de lo que nos pasa, de cómo somos y cómo funcionamos, de qué mecanismos usamos para afrontar lo que nos sucede, o de cómo evitamos justamente nuestras emociones.

Con el tiempo aprendemos sobre nuestro carácter, sobre nuestras luces y sombras, sobre nuestro potencial y nuestras carencias. Aprendemos a manejar las emociones, a dejar atrás nuestro ego, a sentir lo que nos gusta de nosotros mismos y a desprendernos de todo aquello que no nos sirve, dejando espacio a lo que realmente somos. Encontrando el equilibrio entre cuerpo, mente y emociones.

La Terapia Gestalt además de un eficaz abordaje terapéutico lleva implícito una filosofía de vida, una manera particular de concebir las relaciones del ser vivo con el mundo, donde se prioriza la conciencia o el “darse cuenta”. Aboga por la responsabilidad de ser uno mismo y la fe en la sabiduría del organismo de autorregularse de forma adecuada.

¿TRABAJAMOS JUNTOS?

Ofrezco mis sesiones en la provincia de Barcelona, mayoritariamente en las siguientes localidades:

En la comarca del Barcelonés: Barcelona y Badalona.
En la comarca del Maresme: Alella, Arenys de Mar, Arenys de Munt, Argentona, Cabrera de Mar, Cabrils, Canyamars, Calella, Canet de Mar, Dosrius, El Masnou, LLavaneras, Mataró, Montgat, Òrrius, Pineda de Mar, Premià de Dalt, Premià de Mar, Teià, Tiana, Vilassar de Dalt y Vilassar de Mar.