El príncipe azul o la bella durmiente no existen y el amor real es muy diferente a lo que pintan las películas de Hollywood, sin embargo sí es posible que logres un vínculo amoroso sólido y mantenerlo a lo largo del tiempo.

Arraigadísima en nuestro ADN, la idealización que tenemos del amor es el primer factor que juega en contra a la parejas de hoy en día. El amor apasionado que te enamora, que te hace soñar al comienzo de la relación, dura poco. Cuando una relación toma un empujón y continúa tras los primeros meses de enamoramiento, va mutando. La dosis de deseo; compañerismo- ternura; y empatía con el otro – los tres componentes del amor de pareja – van cambiando según pasan los años. La pura emoción, exaltación y entusiasmo es propia del primer tiempo y es esperable que vaya apagándose, porque de continuar así, no te conduciría hacia lugares sanos y maduros, sino más bien hacia vínculos tóxicos y co-dependientes.

La pasión comienza a dar lugar a un proceso que está lejos de la varita mágica o las escenas románticas de cualquier película, y requiere en cambio, de la razón y de un importante esfuerzo personal que te permita conciliar con la visión del otro acerca de la vida en común.

No es necesario buscar el alma gemela, hay que tener a alguien, y con él o ella ponerse a construir, a lo largo del tiempo…

Las parejas que se mantienen con el correr de los años – a contracorriente de los “tiempos líquidos” que plantea Zygmunt Bauman – lo han hecho en base a dos cosas: cambiaron el idealismo por el realismo y se sacaron de la cabeza la creencia de que, en una relación, temas fundamentales como la comunicación o el sexo vayan a fluir naturalmente. Es necesario trabajar para el amor, al igual que en los demás aspectos de nuestra vida. Trabajar no significa esforzarse o sufrir. Es conseguir lo que no va a llegar espontáneamente o porque quieras que el otro cambie.

4 Consejos para salir del estancamiento o crisis con tu pareja:

1. Por lo menos una vez a la semana dedica un tiempo para compartir y estar junto a tu pareja: sal a cenar, a ver una película, conversa de temas que no tengan que ver con los hijos o el trabajo.

2. Busca el espacio y el propio estilo personal para tocarlo/la más. La falta de besos y caricias va generando una distancia enorme en la pareja que rara vez cambia por sí sola, e incluso es uno de los motivos de buscar intimidad fuera de ella. Habida cuenta de que los expertos señalan que el 80% de la comunicación es no verbal, es fundamental que pongas gran atención a los detalles que – con el correr de los años – se vuelven cada vez más importantes.

3. No trates mal a tu pareja. Debes comprender que las parejas que funcionan bien son aquellas que tienen desacuerdos y hasta incluso exabruptos, pero que aprendieron a autorregularse. Es por esto que es fundamental que no trates mal a tu pareja ni lo descalifiques frente a terceros.

4. La escucha, la negociación y la adaptabilidad frente a los cambios constantes de la vida y de la relación son una clave importante para que logres seguir adelante en tu relación con el correr de los años. Pero sin hacerlo por supuesto a cualquier precio.

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